viernes, enero 22, 2010

La caída de una estrella

Eligió desprenderse de su cielo
para no ser una más de su noche,
prefirió besarle con su vuelo
fugaz entregarse sin reproche.

Murió dejando cenizas estelares,
que como semillas sembraron su espesura
y entre murmullos siderales
supo que lo amaba con locura.

Germinó en otros cielos magistrales,
se hizo parte de todo, lo fue todo,
y sobre aposentos colosales
se la vio renacer de otro modo.

jueves, enero 21, 2010

Seré

No voy a ser ladrona de tus alas,
ni siquiera un atisbo de molestia,
no daré cabida a la insistencia,
no daré razón a la inconciencia.

No voy a ser la piedra en tu zapato,
tampoco he de ser tu agonía,
ni la pizca de monotonía
que vire la ruta de paso.

Más bien seré tu cielo claro,
la ruta fecunda de tus sueños;
de mi universo te haré dueño
cuando decidas aceptarlo.

Seré la profundidad de tu huella,
la infinita bocanada de vida,
la indescifrable luz de estrella,
que a tu oscura noche conquista.

Me haré cauce a tu torrente,
llevándolo a mares profundos
y este amor fluirá como puente
que unirá con el mío, tu mundo.

miércoles, enero 20, 2010

Mi Tesoro


Elevaré el pincel sobre el vacío
y emprenderé la hazaña de plasmarte,
dejando atrás al foso impío,
recuperando mi estandarte.

Es que transporto en desvarío
la magia plena de tus ojos,
que al encontrarse con los míos
de la ceguera fue destrozo.

Dejaré la gruta, emergiendo a las colinas
por esa aurora etérea que ya siento mía,
que pronunció mi nombre en la agonía
y hoy enciende el faro que me guía.

Esas cumbres vírgenes de pasos heroicos,
verán por fin esculpir mis huellas en su frente,
gritarle a los abismos su derrota
y mirar distinto mi presente.

Daré al arco iris nuevo trazo,
desplegando en él mi universo,
y desvistiéndome de ocaso
brotará mi tesoro entre versos.

martes, enero 19, 2010

Ven de Madrugada

No vengas de noche, ven de madrugada...
Así con la alborada te vestiré de trinos
y la nostalgia no arruinará tu pisada.

No vengas de noche, ven de madrugada...
Que mil besos de rocío curarán todas tus llagas,
empapándote el vestido con una lluvia encantada.

No vengas de noche, ven de madrugada...
Que tus sueños matutinos inundarán las fontanas,
regalándote el fulgor de una eterna mañana.

Ven de madrugada, mi doncella peregrina,
que a tus pies despliego el alba para que se renueve tu vida.

lunes, enero 18, 2010

Esa Voz

Esa voz que se ancló en mis adentros
cuando llovía abandono y reinaban soledades,
vino suave cual arrullo, disipando oscuridades,
carcomiéndose los muros erigidos con lamento.

Pude sentir cada intento por posar sus simientes,
abriéndose paso en mi desolada llanura;
vulnerable a sus halagos, sin resistencia alguna,
me perdí sin reparo en su intensa corriente.

Y su roce silente dio respiro a mi tierra,
que exhaló bruscamente los temores ajados.
Germinó nuevamente el sendero dorado,
prisionero de un tiempo que con ello se cierra.

Esa voz misteriosa que se ancló en mis adentros,
hoy proclama su conquista en la cumbre de mi pecho
y mi alma ahora distinta se revela a su pasado,
declarándose emisaria, perpetuando su legado.

viernes, enero 15, 2010

Hacia Ti

No existe distancia
de tiempo ni espacio,
ni razón ni circunstancia
que me impida dar el paso.

Sinfonía de los astros,
energía creativa,
percepción de la armonía
que me revela tu rastro.

Sólo existe un recorrido
a través de los espejos,
donde sólo mi reflejo
va encontrando su sentido.

Condensando la sustancia,
desprendiéndose la forma,
una eterna resonancia,
que me abriga y que me colma.

jueves, enero 14, 2010

Imagino

Te imagino en mi regazo,
muelle adormecido;
tu navío encendido
atracando despacio.

Me imagino entre tus brazos,
firmamento oscurecido,
mi destello enloquecido
penetrando tu espacio.

Imagino que tus pasos
van besando mi sendero;
imagino que te espero
en el final del ocaso.

Imagino que en mi pelo
van quedando tus abrazos
y tus besos como lazos
van atando nuestro cielo.

Imagino que imaginas
este amor tal cual lo sueño,
que a mi lado tu caminas
por convertirte en su dueño.

viernes, enero 08, 2010

Cuando te vayas

Gritarán agujeros con diademas perdidas,
espejos sin rostro abrirán las heridas;
vanos mensajes en vanas orillas,
desfilarán barrancos de secretas caídas.

Destilará el silencio agonía de latidos,
errados mensajes se harán esclavos de tu oído,
no habrá murmullo que transporte contenidos;
entre ruinas en segundos quedará mi castillo.

Cruzaré el gris pantano atestado de carencias;
en mudas burbujas, universos escondidos
dirán frases amnésicas de clamores y gemidos,
sin afán ni desidia se apagará la conciencia.

Cuando te vayas, no quedará sonido,
no quedará latido,
ni siquiera el breve espacio
donde posamos nuestro nido.

jueves, enero 07, 2010

De tu ausencia

Quiero creerle a la excusa,
porque no me llueva sangre,
decorando este silencio
mientras vuelves a besarme.

Esta herida que me acecha,
este infierno que no tarda,
cual vigía lastimero,
cuyo aliento me desarma.

Se derraman conjeturas
en su cauce sigiloso
y mi alma con locura
va tiñéndose en sollozo.

Epitafio inexorable
que el reloj ha decretado,
de tu ausencia miserable
llevo el pecho derrotado.

domingo, enero 03, 2010

Sublime hermosura

Te hiciste ofrenda sin tiempo,
tejedora de magia,
ninfa de los cielos.

Corrí hacia ti, mi diamante bendito,
nívea aceituna,
por ahogar un eco tardío, una promesa rota.

Diosa inmensa, Artemisa,
en tu intenso resplandor
emborraché la decepción,
empañando mi desdicha.

Mi despecho en tu manto,
soberana de la noche,
no pronunciaba reproche,
sólo empapaba de encanto.

Gota de ópalo en baúl majestuoso,
sublime y eterna hermosura,
mi llanto de amargura
hoy se agita de gozo.

No habrá poema taciturno,
sino salmo agradecido,
inmaculado y divino
a tu misterio nocturno.

sábado, enero 02, 2010

Te extraño

A un paso de verte desangrado, corazón, suspiro...
Una mirada perdida en el intervalo, buscándote, se resbala...
El filo de numerosas imágenes contigo, sobre mi mente se derrama
y gota a gota el silencio va llenando este vacío tan intenso que te llama...

El reloj semihundido en las paredes desiertas de tu voz acecha mis latidos y beso tu ausencia en la humedad de un cielo entumecido...

Copos de rugidos anhelantes desbordan luminosos,
se cuelan en mis pensamientos hasta formar tu rostro
y te nombro...

Te extraño, te extraño tanto.

domingo, diciembre 27, 2009

De vez en cuando...

De vez en cuando las horas
se devoran las agujas, ahogándose en mis ojos,
y me duele la distancia en la demora, colmada de antojos.

De vez en cuando te pienso,
y me recorres los momentos embriagados de insomnio,
ésos que te clavan en mi mente y me penetran hasta la sombra.

De vez en cuando te nombro,
y me vienes a la boca con sabor a deseo,
encendiendo mil antorchas aquietándome el infierno.

De vez en cuando te miro,
y tu rostro de ausencia, diluvio tortuoso, destroza mi cordura
y me embarca al eterno naufragio de nuestra historia difusa.

De vez en cuando te quiero,
y se aquieta en mi pecho un te amo impronunciable,
cuyas garras me lastiman por emerger incansable.

De vez en cuando te tengo,
y en tu secreto rompen olas que se deslizan por mi pelo,
y me arrancan el fuego que atesoro cuando no te veo.

De vez en cuando te ruego,
que me robes tu recuerdo y me quiebres el ocaso,
llevándote los pedazos de estas horas que se ahogan
cuando emigras de mi lado.

miércoles, diciembre 23, 2009

Corazón Celoso

Estoy llorando los versos
que jamás te he prometido,
se me escapa tu universo
sin haberlo consentido.

Y no me alcanza la noche
para ahogar el sufrimiento,
que me deja tu reproche,
llevándose mi sustento.

Nunca aparté tu mirada,
siempre lucía mi gozo,
por estar enamorada
de tu corazón celoso.

Amargas saben las horas
que te visten de verdugo,
desterraste sin demora
nuestro amor a este cruel yugo.

Lo intenté, querido mío,
sabiéndote temeroso,
pero mi alma en el suspiro
no alcanzó a hacerte dichoso.

Adiós digo sin quererlo,
con un nudo en la garganta,
te bendigo y al hacerlo
perdono tu desconfianza.

martes, diciembre 22, 2009

Mariposa platinada

Emprendí el horizonte más allá del firmamento,
desterré las fronteras, surcando los vientos.

Y en mi pecho tu aliento bordaba fulgores,
crecía el sentimiento, se abolían los errores.

Mis pupilas dilataron en lagunas de plata,
los sentidos descifraron universos escarlata.

Extasiada en lo profuso de mi alma desbordada,
te nombré y en un segundo habitaste mi posada.

Perfilé contigo el reino y te admiré sin medida,
hija eterna del misterio, compañera de mi vida.

Mariposa platinada de insondable hermosura,
portadora de las alas que me abren las llanuras.

viernes, diciembre 18, 2009

Me abandonas

Se mudó la golondrina
y en el súbito aleteo,
va desgarrando mi vida,
derrumbando su apogeo.

Dónde vas, fugitiva?
Dónde llevas nuestro nido?
Me abandonas, malherida
he quedado con tu olvido.

Diluyeron las premisas
en el canto de los vientos;
las verdades nunca dichas
han ahogado mi silencio.

Se agolparon las escarchas,
marchitando las sonrisas,
la penumbra se hace marcha
hacia un cielo de cenizas.

jueves, diciembre 17, 2009

Regresa pronto

Traigo conmigo la odisea de los tiempos,
y con ella el ir y venir de tus besos...

Me rescatas de las sombras
y me inundas en tu fuego,
luego huyes, me derrumbas,
desfallezco entre mis miedos.

De primaveras e inviernos,
como flor o como hielo;
en amor, un estallido,
y martirio por su duelo.

Te hice un altar en mis venas
y mi sangre se hizo ruego:
"Regresa pronto conmigo,
que en mi vida yo te quiero"

Corazón enloquecido,
que desvela por su canto
y en la ausencia de su encanto,
sólo entona su gemido:
"Regresa pronto conmigo..."

martes, diciembre 15, 2009

Allí

Allí donde se duermen las horas en el ángulo del tiempo,
donde retornan las olas al recoger sus besos,
donde el silencio pregona con fervorosa frecuencia
el nacimiento de una rosa en lo profundo del huerto.

Donde el misterio se desviste como bostezo de cielo,
derramándose desnudos resplandores y destellos;
donde se agita mi pecho, donde gobierna el consuelo,
en ese trono perfecto en el que deposito mis sueños.

Donde sonríen las alas de un millar de mariposas,
donde reinan las hadas y las almas se desposan,
donde arden las entrañas cuando se extingue el miedo,
donde renuevo mi aliento y extirpo mi duelo.

Allí donde el lucero brilla más intenso.
Allí, mi vida, es donde yo te encuentro.

sábado, diciembre 12, 2009

Aquí estoy...

Aquí estoy, como siempre,
en el lugar señalado,
a la hora de la espuma
como habíamos acordado.

Con un collar de rocío y un vestido azulado
y la brisa fascinante que tú me has regalado.

Bañé mi piel con perfume de elegante plenilunio;
y una lluvia de estrellas coronó mi conjuro.

He soltado mis cabellos como tú lo procurabas,
quiero hacer de nuestro encuentro una fábula encantada.

Ven pronto, no tardes,
que el camino he preparado
hacia el eterno aposento
de mil besos agitados...

Aligera la pisada
mi querido, amado mío,
que mi templo es tu morada
y mi alma es tu destino.

domingo, diciembre 06, 2009

Locura solitaria

...Y me aferro a la tortura del recuerdo,
hasta hallarme cautivada por tu ausencia,
que me trae tu perfume en el silencio,
seduciéndome en el llanto con vehemencia.

Me apasiona el hielo de tu lejanía,
que me abraza cada día en sufrimiento
y mi boca se transforma en elegía,
regalándome la muerte de tus besos.

Y me ahogo en la locura solitaria,
que permite que sin verte encuentre gozo,
al sentirme en la tiniebla penetrada,
alcanzándome la gloria del sollozo.

Y mi mundo ya torcido por la pena,
se convierte en un infierno jubiloso
y la sombra que transita por mis venas
va tiñendo un infinito tormentoso.

sábado, diciembre 05, 2009

Milagro

Apenas puse mis ojos en tu inmensurable aposento
se extasiaron los antojos de estelares firmamentos;
permanecí en la claridad, en el sendero de incienso,
mientras la gloria infinita me nombraba en el silencio.

Besó tu hondura discreta mi secreto más urgente
y se durmió el arrebato que me cegaba inclemente.
Diluyó la distancia y se expandió la certeza,
ya era mía la figura de tu insondable existencia.

Rodó mi osadía por llanuras y quebradas,
dirigió mis pisadas sobre escenas matutinas
y me heredó las semillas de primaveras benditas,
enfrascando para siempre las heladas desdichas.