sábado, noviembre 04, 2006

Renacer


Muere la huella plasmada en la arena,
cuando la besa el mar con sus labios de espuma.

Muere la tarde dorada de ocaso,
cuando arriba la noche bañada de belleza y misterio.

Muere el cruel lamento agonizante,
cuando la ilusión vuelve a acariciar el alma.

Asimismo, muere el frágil segundo,
cuando al pestañar tu mirada se halla en mis ojos.

Muere aquel beso de amor eterno,
cuando tus labios me gritan te amo.

Mueren nuestras voces cargadas de emoción,
cuando ya sin palabras se hablan nuestros cuerpos.

Todo ha de morir, para renacer en algo superior...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Nos conocemos muy poco, pero la verdad me siento muy contento de que por esas cosas de la vida nos encontraramos. Eres alguien muy especial y te admiro.