martes, noviembre 03, 2009

Sálvame

Sálvame del silencio que no me dice tu nombre;
de las rosas que ya no emiten el murmullo de tu aroma:
de cada esquina -nuestra- en donde ya no detengo mi pisada...

Y de la noche que no me indica la estrella que me dedicaste.

Sálvame del suspiro asesino de tu figura;
del ardor que quema poco a poco tu sello en mis labios
huyendo perverso con tus besos y caricias.

Sálvame del ocaso que extravía tus "te amo"...

Y sobre todo, sálvame de la angustia de saberte víctima del olvido.

1 comentario:

Pablo dijo...

Este de alguna manera lo encontre "diferente" a los que ultimamente has publicado (pero en el buen sentido de la palabra)

Un abrazote!